lunes, 28 de junio de 2010

El humanismo en “Los chicos del coro”


Como todos sabemos cuando hablamos de humanismo nos referimos a una actitud que intenta poner especial énfasis en la dignidad y el valor de la persona humana, considerándola como un ser racional capaz de practicar el bien y encontrar la verdad. Se trata también de un concepto utilizado para definir los movimientos culturales y literarios presentes en la Europa del siglo XIV y XV, en la que se resalta el valor de lo clásico por sobre su importancia en el contexto cristiano.
El concepto de humanismo podríamos decir que posee varios usos. Se trata, por ejemplo, de la doctrina que se basa en la integración de los valores humanos, como también un movimiento renacentista que se propuso retornar a la cultura grecolatina para restaurar los valores humanos.
El humanismo en general, es un comportamiento o una actitud que exalta al género humano. Es por esto que, bajo esta concepción, el arte, la cultura, el deporte y las actividades humanas generales se vuelven trascendentes.
Podría decirse que el humanismo busca la trascendencia del ser humano como especie. Se trata de una doctrina antropocéntrica, donde el hombre es la medida de todas las cosas y debido a esto, la organización social, por lo tanto, debe desarrollarse a partir del bienestar humano. Esta corriente se opone al teocentrismo medieval, donde Dios era el centro de la vida.
El humanismo reconoce valores, como el prestigio, el poder y la gloria, que eran criticados por la moral cristiana e incluso considerados como pecados. Otra diferencia con las doctrinas religiosas es que el humanismo hace al hombre objeto de fe, mientras que, en la antigüedad, la fe era patrimonio de Dios.
Como movimiento intelectual surgido en Europa durante el siglo XV, el humanismo promovía la formación integral de las personas.
Por otra parte, este movimiento se opone al consumismo ya que está en contra de lo superficial, del narcisismo y de aquello que no es propio de la dignidad humana.
Dicho esto, podemos dar inicio a un breve análisis sobre el humanismo reflejado en diversas escenas de la película “Les choristes” / “Los chicos del coro” de Christophe Barratier, en la que se desarrolla la historia de Clément Mathieu un músico fracasado quien empieza a trabajar como vigilante en un internado de educación de menores llamado “Fond de L'Etang” (Fondo del estanque).
Una de las cosas que más llama la atención de toda la película es el sistema dictatorial de educación del director Rachin, quien se caracterizaba por ser estricto, sádico e antipático. Este creía firmemente en la teoría de “acción – reacción”, es decir que si un niño causaba, lo que para él eran problemas, esto iba a tener consecuencias, es decir, “un acto indebido se devuelve con castigo”. Sin embargo se podía apreciar que esta forma de disciplina no funcionaba, ya que Rachin apenas lograba mantener la autoridad sobre los alumnos difíciles.
Considero que la forma de disciplina que se utilizaba para con los niños era cruel, ya que recurrían a la fuerza y el maltrato físico y verbal, lo cual nos deja ver que el humanismo no tenía nada que ver en esta escuela. Podemos percibir que el director utilizaba esta forma de educación, como manera de reprimir sus propios sentimientos, como si sintiera rencor por la vida que le toco a él, y más adelante, luego que llega Mathieu, envidia por la forma en que este trata a los niños y como los niños lo tratan a él.
Sin embargo, cuando llega Clément Mathieu al internado, las cosas cambian para los niños, ya que este siente una mezcla de desconcierto y compasión por ellos, queriendo así cambiar la forma en que los infantes perciben la educación, la disciplina y hasta la misma escuela.
A partir de ahí, el humanismo se ve reflejado en toda la película por parte de Mathieu, quien con su bondad, su capacidad de querer mejorar la vida de esos niños, de ser racional y ayudarlos a comprender y a escucharlos, pudo, de alguna manera u otra, tocar la vida de cada uno de ellos. Esto se puede percibir cuando el prefecto descubre quien ha sido el responsable del accidente que le ocurrió a Maxence, y no castiga al niño, sino que lo hace cuidador personal del anciano.
Como podemos ver Clément no solo utilizaba el humanismo como mecanismo personal para con los niños, sino que también se lo transmitía y estos terminaban actuando de la misma forma solidaria que se les inculcó.
En el esfuerzo de Mathieu por acercarse a los infantes, descubre que la música, como parte importante del humanismo, atrae poderosamente el interés de estos y se entrega a la tarea de familiarizarlos con la magia del canto, al tiempo que va transformando sus vidas para siempre.
El prefecto formó un coro de música con esos niños, utilizando composiciones de su autoría, dándoles, de esta manera, una razón para vivir, y haciéndoles saber que todos son importantes, sin dejar a nadie atrás, y ayudándolos a sobresalir y disciplinarse.
Considero que la enseñanza mayor que posee esta película es el humanismo, ya que con solo ponerlo en práctica con los demás, y hasta con uno mismo, podemos marcar la diferencia y mejorar nuestra capacidad de ver las cosas. Es una forma de conocerse a sí mismo, de ser racionales y de sacar el mejor provecho a las peores situaciones de la vida.

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